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Chile, desarrollo y desigualdad

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  • Hace 7 meses

El Índice de Desarrollo Humano del PNUD, basado en estadísticas sobre condiciones de vida, indica que Latinoamérica tiene un promedio de bienestar ligeramente superior a la media mundial.

Según esa medida, Chile es el país más avanzado de la región al ocupar el puesto 42 de un total de 189 países analizados.

Le siguen Argentina (48), Barbados (56), Uruguay (57) y Bahamas (60), mientras que Haití (169), Honduras (132), Nicaragua, Guatemala (126) y El Salvador (124) son los menos desarrollados.

América Latina está considerada como una región de ingresos medios en comparación con el resto del mundo, pero el propio reporte avisa que estos datos “podrían ocultar las carencias” de la sociedad.

Además es la región que experimenta la mayor pérdida en desarrollo humano por concepto de desigualdad de ingreso, donde Haití, Guatemala y Honduras son los que más pierden y Uruguay, Argentina y Jamaica los que menos.

De los 50 países más prósperos, Chile tiene la mayor desigualdad en ingresos y Argentina en esperanza de vida. En México el origen étnico determina hasta en 12 puntos porcentuales la posibilidad de salir de la pobreza.

El informe también alerta que 30 millones de jóvenes no tienen estudios, empleo o capacitación, de los que el 76% son mujeres. Además, la igualdad de género atraviesa por “signos preocupantes de dificultades y reversiones”.

Más inversión pública

Para el PNUD, Latinoamérica tiene la oportunidad de revertir la situación con políticas fiscales que generen mayores ingresos para inversión y políticas públicas para ampliar el acceso a la educación, salud, pensiones, nuevas tecnologías y empleo.

Pero “es evidente que la clase media paga más de lo que recibe en servicios sociales”, sostiene el documento.

También se necesita implementar políticas contra el cambio climático y la discriminación por género o pertenencia a grupos vulnerables como los indígenas.

El proceso debe incluir a los sectores descontentos porque si no las soluciones serán “menos efectivas en reducir los niveles de tensión que existen”, dijo López-Calva.

“La desigualdad siempre ha sido muy alta, va a ser muy difícil tratar de reducirla”, añadió.

AFP